EQUO considera la contaminación con lindano como la consecuencia de un modelo productivo que debemos cambiar

Ante la alarma provocada por la contaminación con lindano de las aguas del río Gállego, el partido EQUO quiere hacer un llamamiento a la reflexión sobre el tipo de desarrollo industrial y económico que nos ha llevado a la situación actual y el modelo que deberíamos fomentar para no repetir los mismos errores del pasado

LaTierraEsDETod@sPara EQUO, la contaminación actual es consecuencia de una actividad industrial cuyo fin primordial era la producción de pesticidas, unos pesticidas que durante décadas se han ido esparciendo por nuestros campos y ríos y cuyas consecuencias estamos empezando a vislumbrar. Según Silvia Mellado, cocoordinadora de EQUO en Huesca, “Cuando se plantea una inversión en una zona, casi siempre se analiza de forma positiva desde el punto de vista del empleo y la dinamización económica, pero rara vez se analizan los potenciales riesgos medioambientales, la precariedad en el empleo o el tipo de desarrollo que conlleva y la herencia que deja. Inquinosa creó 70 puestos de trabajo durante 25 años y eso le permitió actuar con total impunidad y desprecio hacia el medio ambiente y hacia la salud de las personas que habitan y habitarán en el futuro las riberas del río Gállego. Pocas veces resulta tan aplicable el refrán de aquellos polvos estos lodos”.

EQUO considera preciso un control exhaustivo del problema originado en el entorno del núcleo de Sabiñánigo, un control continuo y fiable de las aguas del río Gállego en todo su cauce y un estudio epidemiológico de la población que hace uso de sus aguas, todo ello en un régimen de transparencia informativa absoluta. Segñun Mellado, “El traslado que ahora se está llevando a cabo no zanja definitivamente el problema y tan solo lo cambia de ubicación. Se necesita una planta especializada para eliminar estos residuos y devolver el equilibrio ambiental, muchos millones de euros que debería pagar la empresa que contaminó y como responsables subsidiarios, los políticos y empresarios que consintieron el envenenamiento”.

Para la portavoz de este partido ecologista, “lo que esta ocurriendo con el lindano es, en primer lugar, una emergencia medioambiental y de salud que requiere de la celeridad de las administraciones publicas competentes, pero una vez gestionada esta emergencia y puestos los medios para evitar futuras contingencias, este hecho debería abrir el debate público en torno al análisis global de las inversiones en el territorio y sus posibles consecuencias y debe servir como referencia para una transición hacia otro modelo económico y de desarrollo más sostenible, que no hipoteque el entorno ni la salud de las futuras generaciones”.

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