No más políticas Insostenibles. No al recrecimiento de Yesa.

Equo Aragón apoya a toda la ciudadanía afectada por el recrecimiento del embalse de Yesa

El modelo de desarrollo productivista sin límites que justificó por parte de la clase política mayoritaria aragonesa y las grandes comunidades de regantes el recrecimiento de Yesa, hoy no tiene ni apoyo social ni fondos públicos que lo soporte, por lo que su construcción amenaza con engrosar la lista de grandes infraestructuras deficitarias y sobredimensionadas que lastran la economía de Aragón. Ante esta, EQUO propone poner en valor los principios de la Nueva Cultura del Agua.

El recrecimiento de Yesa es fruto del obsoleto Pacto del Agua (Cortes de Aragón 1992) que no cumple con los principios de la Nueva Cultura del Agua, que recoge la Directiva Marco de Agua (DMA) y son de obligado cumplimiento.

Yesa no es solución para una demanda de agua y regadío sin limites y sin planificación donde la obra hidráulica la tendrá que pagar el beneficiario, el regante, al cual no se le informa del coste real que tendrá que asumir. El problema del campo es la política de precios y la deslocalización de los mercados en países de desarrollo, normalmente en condiciones laborales, mercantiles y medioambientales que aquí no serían aceptables.

Yesa no es necesaria para que Zaragoza pueda beber agua de calidad, porque la prioridad de usos del agua marca que antes es el abastecimiento para agua de boca que el uso de regadío en Bardenas.

Además, Yesa no ha contemplado los riesgos geológicos que suponen las obras de recrecimiento y que conlleva problemas de seguridad aguas abajo, en especial en Sangüesa, como apuntan los informes técnicos.

Yesa no permite la conservación del Camino de Santiago que pasa por las dos orillas del actual pantano, e impactará de manera definitiva en los espacios naturales como el LIC de la Foz de Sigües.

Yesa no es segura, desprecia la dignidad de sus afectados, perjudica la conservación del hábitat, no mejora el estado del Río Aragón, elimina parte del Camino de Santiago, tiene oposición social, ecologista, cultural, científica y política; y su presupuesto supera ya los 200 millones de euros.

Ante todo ello, Equo manifiesta que se debe poner en marcha una política de agua que priorice las medidas necesarias para la buena conservación de los ríos, con inversiones en depuración, y freno y reducción de la demanda de agua para regadío.

  • EQUO afirma que el agua debe gestionarse desde la demanda, incrementando la eficacia en su utilización y primando los usos sociales y ambientales sobre los productivos.
  • EQUO va a actuar políticamente en Aragón y en el resto del estado en conseguir fijar un precio real del agua, que refleje los costes del ciclo integral del agua porque solo así se conseguirá un uso sostenible y social del agua.
  • EQUO propone abandonar la construcción del proyecto de recrecimiento de Yesa.
  • EQUO propone la revisión urgente de las obras hidráulicas aragonesas, incluyendo Biscarrués y Mularroya, de acuerdo a la realidad económica y los principios de la Nueva Cultura del Agua.

Para los ríos y pueblos vivos , ¡es el momento!

Comunicado de EQUO Aragón

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